Durante éste último mes he tenido el blog un poco abandonado, pero por mucho que una quiera, hay semanas en las que no da abasto y así han sido mis últimas tres semanas.
Esta receta la vi hace mucho tiempo en el foro de Mundorecetas, la chica que puso la receta hacía sólo un pan en un recipiente de cristal, un Pirex. Pero yo prefiero hacer panecillos porque son más prácticos a la hora de comer,... y de repartir.
La receta es para la Thermomix-31, aunque se puede hacer perfectamente a mano.
El ingrediente principal es la cebolla que en Ikea usan para acompañar sus perritos calientes y que venden en su tienda, es una cebolla muy fina que va rebozada, también la utilizo en ensaladas.
INGREDIENTES
230 gr. agua
20 gr. de aceite
1 cucharadita de miel
25 gr. de levadura fresca
500 gr. de harina de fuerza
100 gr. de cebolla de Ikea
10 gr. de sal
ELABORACIÓN
Ponemos los líquidos, la levadura y la miel 10 segundos a velocidad 3. Después 1 min a 37º, vel 1.
Incorporamos la harina y mezclamos 10 segundos a velocidad 6.
Programamos 2 minutos con el vaso cerrado y velocidad espiga, cuando pasan unos 30 segundos ponemos la sal y pasado el primer minuto incorporamos la cebolla sin parar la máquina.
Si la masa se desprende bien de las paredes está perfecta, si no necesitará más harina.
Se nos queda una masa cómo rota
Sacamos la masa , la amasamos un poco con las manos en una superficie enharinada y formamos los panecillos, los ponemos en una bandeja con papel de hornear tapados con un trapo húmedo hasta que doblen el tamaño. Si queremos hacer un pan ponemos toda la masa en un bol untado con aceite y tapamos con un trapo húmedo. Al igual que los panecillos, esperamos hasta que doble su tamaño.
Antes de hornear pulverizamos los panecillos con un poco de agua. Tras precalentar a 200º los horneamos unos 30 minutos con el horno encendido arriba y abajo y con ventilador. El tiempo y la temperatura dependen de nuestro horno y del tamaño de los panecillos.